Terapias infanto-juveniles y para adultos

Los comportamientos que observamos en nuestros hijos a menudo no los comprendemos. Pensamos que puede estar pasando algo pero no sabemos qué. Les notamos irascibles, sensibles, con fracaso escolar, dificultades sociales, o un exceso de hermetismo en casa… De igual manera cuando nos hacemos adultos, ante un problema concreto, podemos necesitar orientación, conocernos mejor o simplemente entender por qué no nos sentimos bien, y para ello necesitamos el enfoque adecuado para generar el cambio, para REACTIVAR a la persona.